5 mitos de alimentación que todos nos hemos creído

Que no coma esto, que coma más de aquello, que esto no engorda y que esto otro lo puede comer con tranquilidad porque no le hace ni cosquillas: la gente habla sobre alimentación y reproduce los mitos que a la final resultan perjudiciales para la salud.

Nuestras nutricionistas en Medellín de Nutralser te ayudan a resolver cinco mitos recurrentes entre nuestros pacientes:

Mito # 1

“Mezclar alimentos que contengan carbohidratos como el arroz con un alimento con contenido de proteínas como la carne engorda”

Este mito es sacado de las llamadas dietas disociadas, pero no contiene ninguna base científica. Basan su teoría en la disociación de un alimento en aáido y básico (los ácidos son los alimentos alto en proteína como la carne, mientras que los básicos tienen carbohidratos, como el arroz y las pastas).

¿Por qué no es verdad este mito?

Los humanos consumimos alimentos con una mezcla variada de nutrientes en cantidades diferentes; por ejemplo, la carne tiene alto contenido de proteína, hierro, b12 y zinc y bajo contenido de carbohidratos, pero tiene al fin y al cabo. Aunque quisiéramos, no podemos disociar los nutrientes. Además, las enzimas actúan de igual forma si se consumen los alimentos de diferente grupo separados o juntos, es decir que no se va absorber menos si consumo el arroz y la carne en diferentes tiempos o si lo consumo al mismo tiempo; la absorción por medio de la enzima va a ser  igual. Por ende, se absorben las mismas calorías.

El aumento de peso depende de un desequilibrio entre las calorías que me consumo y las que me gasto durante el día. El tener un peso saludable depende de un consumo alimentario equilibrado durante el día.

Mito  # 2  

“El huevo es poco saludable y aumenta el colesterol”

Al contrario de lo se ha pensado, el consumo de huevo no está relacionado con un aumento importante de colesterol sanguíneo. Los principales responsable dietéticos del aumento de los niveles de colesterol en sangre y principalmente del colesterol perjudicial son las grasas saturadas y las parcialmente hidrogenadas (llamados ácidos grasos trans). Es más beneficioso restringir este tipo de grasas que el colesterol de la alimentación. Aunque los alimentos ricos en colesterol también contienen grasas saturadas, no es el caso del huevo.

Un huevo de un tamaño medio aporta 300mg de colesterol, pero contiene fosfolípidos, que interfieren en su absorción. Aproximadamente el 30 % del colesterol se absorbe, por lo cual tiene poco efecto sobre el colesterol en sangre; contiene más grasas insaturadas que saturadas. Aporta 70 calorías, tiene una proteína de alto valor biológico y es un alimento con una relación precio-calidad muy buena.

Esta evidencia nos permite desmentir el mito de que la ingesta moderada de huevo aumenta el riesgo de padecer enfermedades cardiovasculares.

Mitos # 3

“Los alimentos integrales no engordan y ayudan adelgazar”

Las harinas y cereales integrales contienen casi la misma cantidad de calorías que los productos no integrales, y en ocasiones los productos integrales, por el contenido de nueces y semillas y otros, tienen un aporte calórico mayor. La diferencia está en que los productos integrales contienen más fibra y minerales. La fibra contribuye a generar una sensación de saciedad o llenura, lo que evita que se consuman más alimentos, y ayuda a mejorar el tránsito intestinal y a disminuir los niveles de glucosa y colesterol en la sangre.

El solo consumo de alimentos integrales no ayuda a perder peso, a no ser que vaya acompañado de cambios de los hábitos alimentarios y ejercicio.

Mito # 4

“Los alimentos light no tienen calorías”

Cuando en la etiqueta nutricional de un producto informa que es light, significa que el alimento contiene 50 % menos de nutrientes o calorías que el producto normal de la misma marca. Puede ser light en calorías, grasas, grasa saturada, sodio y azúcares. Eso no significa que un alimento que contenga la descripción de light sea libre de calorías, porque puede decir light en azúcares, pero continúa teniendo las calorías de las grasas, proteínas y de la mitad de los carbohidratos que tiene el producto.

Te recomendamos leer y revisar las etiquetas nutricionales de alimentos para seleccionar los alimentos que compras y consumes. ¿No sabes cómo leerlas? Puedes aprender con Nutralser en una tutoría. Haz clic aquí para conocer más información. 

Mito # 5 “Utilizar fajas, forrarse en papel plastificado en el área abdominal para sudar, quema la grasa localizada”

La grasa junto a los carbohidratos es la principal fuente de energía para el organismo, los carbohidratos en nuestro cuerpo se convierten en glucosa, que a su vez es almacena en forma de glucógeno en el hígado y los músculos. Cuando las reservas de glucógeno se agotan, se utilizan las reservas de grasas.

Con ejercicios de tiempo e intensidad adecuados, los ácidos grasos se movilizan y comienzan a hacer transportados hacia el músculo, posteriormente a la mitocondria y finalmente serán oxidados para formar energía, por lo anterior la grasa no se suda ni se quema, lo que sucede es que se oxida para formar energía.

Para lograr oxidar la grasa se requiere de esfuerzos físicos prolongados, que provoquen un aumento de la temperatura corporal y de sudor. Pero si el sudor no proviene de esfuerzos físicos sino de envolturas plásticas en nuestro cuerpo o fajas, lo que sucede es que se pierde el agua de la zona y se vuelve a recuperar cuando se hidrata la persona.

Recuerda que todo las nutricionistas en Medellín de Nutralser pueden ayudarte a establecer planes de alimentación saludable e ideales a tus necesidades.  

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